La juventud y el dinero
Los adolescentes y las tarjetas de crédito -- Tenga cuidado
¿Se ha dado cuenta de que las compañías de tarjetas de crédito se están centrando en la población adolescente como el próximo gran grupo de consumidores? A pesar de que la mayoría de los adolescentes no comprenden totalmente las repercusiones de usar una tarjeta de crédito y el impacto que esto puede tener en las situaciones financieras futuras, eso no impide que las compañías de tarjetas de crédito sigan atrayéndolos.
Una mayor cantidad de adolescentes tienen trabajos a tiempo parcial o a tiempo completo, y gastan su propio dinero. El año pasado, los jóvenes gastaron $105 mil millones de su propio dinero, en comparación con $94 mil millones de años anteriores, según una encuesta de Teen Research de 2,036 encuestados en áreas seleccionadas según su demografía.
Por este sector "rico" del mercado, las compañías de tarjetas de crédito, tales como Capital One, se están dirigiendo a estudiantes de tercer y cuarto año de las escuelas secundarias con una MasterCard con cofirmante que se ofrece a través de Internet y de correspondencia dirigida a sus padres.
Debido a esta nueva tendencia de comercializar productos a los adolescentes, uno de cada tres estudiantes de cuarto año de la escuela secundaria usan tarjetas de crédito, y la mitad de ellos tienen tarjetas a su nombre, según una encuesta de 2006 realizada por Jump$tart Coalition, cuya sede se encuentra en Washington, D.C.
La tarjeta de Capital One tiene una tasa de porcentaje anual (APR) fija alarmante y no tiene un cargo anual. Los límites de crédito abarcan de $200 a $1,000. El adolescente recibe la tarjeta -- y la factura -- a su nombre, pero los padres son legalmente responsables de la cuenta. ¿Los adolescentes están preparados para asumir las responsabilidades de usar una tarjeta de crédito? Según Jump$tart, los adolescentes no están preparados para las tarjetas de crédito.
El grupo interrogó a 723 estudiantes de 12vo grado de las escuelas públicas de todo el país respecto a temas tales como pagar impuestos, usar tarjetas de créditos y ahorros para la jubilación. En promedio, los participantes respondieron correctamente sólo el 52 por ciento de las preguntas, una nota que los deja en condición de reprobado. La puntuación fue peor que la obtenida años atrás, cuando la puntuación promedio era del 57 por ciento.
Cómo ayudar a su hijo adolescente para que esté preparado
Entonces, ¿de qué manera podemos ayudar a evitar que nuestros adolescentes arruinen sus créditos incluso antes de ingresar a la universidad o de obtener un trabajo "verdadero"? La mayoría de los expertos coincide en que los padres deberían establecer un programa para ayudar a sus hijos a comprender las finanzas.
Estos son algunos consejos útiles
En primer lugar, asegúrese de que su hijo tenga una cuenta de cheques. El adolescente deberá comprender primero los principios básicos para extender un cheque y hacer un seguimiento del dinero. Una vez que le haya demostrado la capacidad de nivelar una chequera, deje que use una tarjeta de débito que tiene el aspecto y funciona del mismo modo que una tarjeta de crédito pero está vinculada a la cuenta de cheques.
Una vez que el adolescente haya perfeccionado esos principios básicos, solicite una tarjeta de crédito adicional a nombre del padre o la madre en una cuenta en una tienda minorista o un banco local.
Explique al adolescente cómo funciona la tarjeta -- comience por la relación que existe entre cargar los gastos un mes y pagar el mes siguiente. Haga énfasis en que no se trata de dinero gratis a menos que el saldo sea pagado en su totalidad antes de que finalice el período de gracia. Explique el concepto de intereses y la manera en que se acumulan si la deuda sigue creciendo. Lea las condiciones (en letra pequeña) y revise otros términos clave tales como cargos por pago atrasado.
Asegúrese de establecer ciertas reglas básicas. ¿La tarjeta está reservada para emergencias o para fines específicos tales como la compra de ropa?
Haga énfasis en la importancia de asegurarse de que la tarjeta esté guardada en un lugar seguro, y respecto a lo que hay que hacer si pierde la tarjeta o se la roban.
Delegue al adolescente la responsabilidad de pagar todo o parte del saldo de una asignación o un trabajo. Si los adolescentes no ganan dinero, este no es un ejercicio beneficioso. La mayoría de los adolescentes no sabe apreciar realmente el valor del dinero hasta que comienzan a trabajar duro y son remunerados con un cheque de sueldo.
Internet, los adolescentes y las tarjetas de crédito
Los defensores de los consumidores están preocupados porque a través de las tarjetas de crédito los menores tendrán acceso al lado desagradable de Internet -- los sitios web pornográficos o la venta ilegal de alcohol o de armas.
- Parte 1
- Parte 2


