Matrimonio
Cuando el amor, el matrimonio y el dinero van de la mano
La mayoría de las parejas abren cuentas conjuntas cuando contraen matrimonio. Es
un trámite simple, especialmente si ambos cónyuges tienen cuentas en el mismo banco
o cooperativa de crédito.
Una cuenta conjunta es simplemente una cuenta bancaria que tiene dos o más personas
como sus titulares. Una cuenta conjunta con derechos de beneficiario sobreviviente
significa que si uno de los cónyuges fallece, el saldo de la cuenta queda en posesión
del esposo o esposa.
Una ventaja de las cuentas conjuntas es el fácil acceso a los fondos en caso de
fallecimiento prematuro de uno de los cónyuges. Por otro lado, si uno de los cónyuges
es el único dueño de la cuenta, luego de su fallecimiento su esposo o esposa debe
iniciar los trámites sucesorios para tener acceso a los fondos. Lo cual tiene grandes
costos de tiempo y dinero.
Es una buena idea que una pareja tenga una cuenta de cheques conjunta además de
cuentas de cheques personales e individuales. Los cheques de sueldo de ambos cónyuges
pueden depositarse en la cuenta conjunta, que puede utilizarse para el pago de todas
las facturas. De ese modo, ambos cónyuges podrán conocer la situación financiera
real de la pareja. Además, los gastos contables y de las cuentas pueden mantenerse
a niveles mínimos porque el saldo combinado es el más alto.
Información sobre las familias y las operaciones bancarias en Estados Unidos
- 66% de las parejas sólo tienen una cuenta de cheques conjunta.
- 22% de las parejas tienen una cuenta de cheques conjunta y 2 cuentas de cheques separadas.
- 8% tienen 2 cuentas de cheques separadas
- 4% no tienen cuentas de cheques
Estas estadísticas son el resultado de una encuesta en línea sobre la opinión pública conducida por Roper Center de la Universidad de Connecticut.
Luego de contraer matrimonio, todas las cuentas de crédito conjuntas, incluyendo
préstamos para autos, tarjetas de crédito, e hipotecas, aparecerán en los reportes
crediticios de cada cónyuge. La administración del crédito del marido influye en
el reporte crediticio de su esposa y viceversa.
Sea honesto con su cónyuge; coméntele sobre sus ingresos, deudas, bienes, y sus
inversiones. También es una buena idea intercambiar los reportes crediticios antes
de contraer matrimonio. En la mayoría de los casos, usted no tendrá ninguna responsabilidad
sobre la deuda de tarjetas de crédito de su cónyuge, a menos que haya firmado una
cuenta conjunta.
Precaución: Si vive en un estado donde rigen las leyes de bienes matrimoniales (bienes
gananciales), ambos cónyuges pueden ser responsables por las deudas contraídas durante
su matrimonio. Tales estados son Arizona, California, Idaho, Louisiana, Nevada,
New Mexico, Texas, Washington, Wisconsin, y el territorio de Puerto Rico.
Aunque en general si conserva tarjetas de crédito y activos por separado, la única
forma de que una compañía de tarjetas de crédito pudiera reclamar sus activos es
cuando usted hubiera depositado dinero en su cuenta para estafar a un acreedor.
Si uno de los cónyuges tiene problemas con el IRS, consideren presentar declaraciones
separadas del impuesto sobre la renta. De ese modo, usted evitará la responsabilidad
mancomunada y solidaria de firmar una declaración conjunta.
Asimismo, si uno de los cónyuges tiene un mal crédito, algunos acreedores hipotecarios
prefieren que el cónyuge con solvencia crediticia solicite el préstamo en su nombre
solamente. Lo cual puede convertirse en un problema cuando ambos ingresos son necesarios
para la calificación de un crédito.



