Personal militar
Reservistas llamados a servicios activo confrotan apuros financieros
Por Associate Press
4 de marzo del 2003, NASHVILLE
El llamado a servicio activo es sinónimo de dificultades financieras para numerosos
reservistas del ejército y para sus familias, quienes a menudo tienen que administrar
el presupuesto doméstico con un ingreso reducido.
Chuck Horvath, un residente de Thompson's Station, y su esposa, Lisa, ama de
casa, se enfrentan a una disminución del 50 por ciento en sus ingresos, la diferencia
entre su salario militar y su sueldo como director de tecnología de la información
en Universal Music Group, en Nashville.
"Es un ajuste gigantesco", dijo Horvath, quien está en espera de que su
empleador decida si le pagará el sueldo completo, la diferencia entre ese salario
y su paga militar o, simplemente, nada. "Estamos tratando de definir algún
tipo de presupuesto para que mi esposa pueda mantenerse durante el próximo año".
Hasta el momento, unos 3.300 reservistas y miembros de la Guardia Nacional de Tennessee
han sido llamados a servicio activo para una posible guerra con Irak.
A nivel nacional ya se ha convocado a servicio activo a más de 168.000 reservistas,
de un total previsto de 265.000.
Aunque a los miembros de la Guardia Nacional y las reservas se les compensa cuando
asisten a entrenamiento y por otras obligaciones que deben cumplir, la mayor parte
de su ingreso proviene de sus empleos como civiles.
Aunque no es obligatorio, muchos empleadores pagan a su personal cuando están ausentes
en servicio activo.
"Para ser sinceros, la mayoría de reservistas nunca pensó que se les llamaría",
dijo Howard Dvorkin, presidente de Consolidated Credit Counseling Services, una
organización sin fines de lucro con sede en Florida. "Es un sacrificio para
las familias e inclusive para sus carreras".
El gobernador Phil Bredesen anunció hace poco que el estado seguiría pagando a sus
empleados llamados a servicio, una decisión que también anunciaron compañías como
Kroger, Nissan, Dell Computer, Bridgestone, BellSouth, Saturn Corp., y HCA Inc.
Dvorkin considera que quienes ofrecen pagar son la excepción, antes que la regla.
"En una economía en baja, todo el mundo cuida hasta el último centavo",
dijo. "Seamos claros, hay que pagarle a alguien para que haga ese trabajo".
La Ley de Derechos de Empleo y Reempleo de los Servicios Uniformados (USERRA, sigla
en inglés) de 1994 garantiza a los soldados que una vez concluido su servicio activo,
obtendrán un empleo con un salario similar.


