Matrimonio
Planificación de la boda
Reservar cada mes un 20% de sus ingresos puede parecerle una exageración, pero se
sorprenderá cuán fácil puede ser ahorrar si elimina los gastos adicionales. Por
ejemplo, si durante todo el próximo año usted se prepara su almuerzo tres veces
por semana ahorrará unos $15, con lo que al final tendría $860 más disponibles.
Otra estrategia para ahorrar es fijar un presupuesto ajustado para los entretenimientos
durante el año de compromiso. Limítese a mirar una película por mes —alquilar películas
es mucho más barato— e invite a sus amigos a casa, en vez de salir a divertirse.
Si usted ya tiene un par de miles de dólares o más ahorrados para pagar su boda,
no los ponga en una cuenta de ahorros convencional, que le ofrece 3% de intereses
o menos.
En cambio, trate de invertir su dinero en certificados de depósito disponibles en
todos los bancos. Los CD son inversiones a corto plazo, normalmente de un mes a
un año, lo cual significa que usted deposita una suma determinada, por lo general
un mínimo de $1,000, y el banco le informa exactamente cuánto habrá devengado en
intereses al vencimiento. Compare precios, porque las tasas de interés para CD varían
enormemente.
La variación depende del plazo de la inversión de su dinero. Cuanto más prolongada
sea la inversión de sus fondos, mayor será la tasa de interés. Sin embargo, los
CD tienen dos desventajas: no puede agregar fondos a medida que aumentan sus ahorros
y debe pagar una multa si retira dinero antes de la fecha de vencimiento. Para alguien
que comienza con $3,000 o más, sin embargo, los CD pueden ser una buena opción,
pues usted puede poner a salvo $2,000 para ese mes antes de la boda en que debe
pagar todas las facturas y preservar $1,000 en su cuenta bancaria como fondo de
emergencia.
Otra opción es invertir en una cuenta de mercado monetario. ¡Las tasas son mejores
que en las cuentas de ahorros y tiene la posibilidad de emitir cheques! Compare
precios, porque tanto las tasas como las restricciones varían enormemente. Por ejemplo,
hay variaciones en la cantidad de cheques que usted puede emitir por mes y las exigencias
de saldo mínimo.
Cuando planifique su boda, trate de no exagerar. No haga lo que hizo Kristeen, quien
recurrió a las tarjetas de crédito para compensar la diferencia entre lo que ella
quería y lo que en verdad podía pagar. "Mi esposo y yo decidimos que queríamos
una boda pequeña, una ceremonia religiosa tradicional seguida de una recepción íntima
en el jardín de mis padres. Pero esa boda pequeña no fue sinónimo de barato. Sin
consultarlo con mi esposo, decidí utilizar mis tarjetas de crédito para subsanar
los gastos", explicó Kristeen.
Como en cualquier otra cosa, tratándose de su boda usted debería hacer planes para
comprar sólo aquello que su situación financiera le permite. Si su presupuesto ronda
en torno a los $10,000, no haga planes para una boda de $100,000. "Como yo
no quería que él me dijera, 'No, no podemos pagar eso', mi pobre esposo
no tenía idea de lo que realmente estábamos gastando".
"Ojalá y simplemente le hubiera escuchado", suspiró Kristeen. "Luego
me dije, con la boda vamos a resarcir todos los gastos. Pero en realidad no sucedió
así y al final mi boda costó alrededor de $13,000 dólares. Y recibimos alrededor
de $4,000 en regalos", dijo Kristeen.
El costo promedio de una boda con 125 invitados es de $19,000. Si usted puede achicar
la lista de invitados a 65, ya habrá recortado un significativo 50% de la factura
por la recepción/servicio de banquete.
En cuanto a Kristeen, cuando comenzó finalmente a pensar en el futuro de su matrimonio,
tomó conciencia del problema en el que se había metido al sobrecargar sus tarjetas
de crédito para pagar por un momento efímero. "El resultado es que tengo casi
30 años y una deuda de $27,000 dólares. No tenía un plan y no había forma de cancelar
la deuda hasta que me uní a Consolidated Credit Counseling". Actualmente,
Kristeen y su esposo son miembros de Consolidated Credit Counseling Services, Inc.™
y en camino hacia una vida libre de deudas.


