Matrimonio
Planificación de la boda
Confesiones de otra clienta: gastos y arrepentimientos en su boda de ensueño.
Debo reconocer que tener problemas con las tarjetas de crédito es algo que le pasa
a cualquiera.
Estaba estudiando para obtener mi título en educación elemental. Tenía una o dos
tarjetas de crédito que usaba cuando tenía necesidades urgentes, y las utilizaba
con cuidado.
Durante mi último semestre en la universidad, mi vida cambió "drásticamente".
El primero de los cambios fueron mis planes de casamiento y mi sueño de una boda
memorable. Mis padres habían ofrecido pagar parte de los gastos de mi boda, así
que decidimos "tirar la casa por la ventana" con los arreglos.
Desafortunadamente tuve una discusión con mis padres, por lo que decidimos con mi
prometido pagar todo los gastos nosotros solos. Ya habíamos hecho todos los arreglos
(iglesia, fotos, recepción), no había vuelta atrás, así que nos quedamos con una
factura super abultada. Pagamos parte de la factura en efectivo, pero cuando llegó
el momento de pagar el salón de recepciones y la comida, saqué mi tarjeta de crédito
y ahí comenzó la avalancha de deudas.
Aquí estaba yo, una estudiante de magisterio sin tiempo para trabajar y con una
inmensa factura de su boda que se sumaba a un creciente préstamo estudiantil. El
dinero que pagaba nunca era suficiente para achicar las facturas de la tarjeta de
crédito cada vez más grandes. La situación continuó por cuatro o cinco meses, estaba
completamente perdida y necesitaba hacer algo con mi situación. Comencé a buscar
en Internet alguna forma de reducir mis pagos mensuales, y fue en ese momento cuando
descubrí a Consolidated Credit Counseling.
Podré cancelar mi gigantesca factura de $14.000 en aproximadamente tres años y medio. Estoy verdaderamente agradecida con Consolidated, este servicio ha sido una ayuda financiera y mi paz mental. Ya no me estreso pensando en cómo pagar las facturas, lo que definitivamente hace que mi vida sea mucho más fácil.
No se apresuren: Fijen una fecha de casamiento que les permita a ustedes
y a su familia juntar fondos para los gastos relacionados con la organización de
la boda .
Otro trabajo : Si no es fácil reunir todo el dinero, consideren buscar un
segundo trabajo para ayudar al presupuesto de la boda. O simplemente reduzcan el
presupuesto.
Establezcan límites: Inviten a 100 invitados en lugar de 150. Primero establezcan
un límite y luego confeccionen una lista que coincida con esas pautas. Por ejemplo,
pueden invitar a los familiares más cercanos, y no a toda la familia. Elijan dos
damas de honor en lugar de diez. Sirvan tres platos en lugar de cinco.
Hagan el trabajo ustedes mismos: Hagan una lista con los talentos creativos
de familiares y amigos que pueden ayudarlos a confeccionar el vestido de novia,
armar los arreglos florales o incluso preparar el pastel de bodas. Preparen las
bebidas, confeccionen los centros de mesa y recuerdos, redacten ustedes mismos sus
invitaciones.
Sean simples: Mientras menos formal sea la ocasión, resultará más económica.
En lugar de una cena formal, organicen un desayuno-almuerzo casual o una barbacoa.
Prefieran autos de alquiler en lugar de limusinas.
Elijan una boda por la mañana o la tarde, pues son menos costosas que los eventos
por la noche.
Sean selectivos: Dese el gusto de un vestido exclusivo, pero camine por el
altar descalza. Desháganse de los entremeses, pero inviertan dinero en exquisitos
platos principales. Sirvan una magnífica torta y descarten la mesa de postres.
Dejen para más adelante: Compren alianzas de plata ahora y posterguen la
suntuosidad del platino para el primer aniversario.
Compartan con otras parejas: Si hay otra boda organizada con unas pocas horas
de diferencia con la suya en el mismo lugar, tal vez puedan compartir algunos gastos
de flores y decoración.
Nada de vacaciones: Las bodas con vacaciones son más costosas porque incluyen
servicios de banquete, el lugar de la boda y la recepción, los DJ, las limusinas,
los fotógrafos y mucho más.


