Juventud y dinero
Información sobre los niños y el dinero: no discuta problemas de dinero frente a sus hijos
Si se descubre a sí mismo discutiendo con su
cónyuge o hijos sobre dinero, ¡deténgase! Sus discusiones pueden asustar a sus
hijos, crear estrés que les dificulte concentrarse en la escuela, o llevarlos a
problemas de conducta y a "dramatizar esta conducta". No sólo los niños se
culpan frecuentemente a sí mismos por los problemas de sus padres, también es
posible que tomen los comentarios con mayor seriedad que la que realmente
tienen. Una niña que con frecuencia oye a sus padres hablar sobre la quiebra,
por ejemplo, puede pensar que pronto será indigente.
Hable con su cónyuge y acuerde reunirse un tiempo solos, sin los niños, para
hablar sobre sus finanzas. Usted y su cónyuge pueden tener visiones
completamente diferentes sobre el dinero, pero con algo de esfuerzo, pueden
encontrar un término medio. Un buen recurso para que pueda empezar a trabajar
sobre la relación suya y de su cónyuge con el dinero es
Money Harmony: Resolving Money Conflicts In
Your Life and Relationships de
Olivia Mellan. Está disponible en librerías o en su biblioteca local.
Si el dinero escasea, infórmeles a sus hijos sin que se sientan amenazados.
Explíqueles lo que puede o lo que no puede pagar ahora mismo, y sugiera otras
formas en que pueden obtener lo que desean.
Consejo==>Si su familia se encuentra bajo mucho estrés
financiero, o recibe llamadas de cobradores de cuentas, contacte a Consolidated
Credit Counseling Services, Inc., una agencia de asesoramiento crediticio sin
fines de lucro. Cuando llame al 1-800-SAVE-ME-2 (800-728-3632) o visite
www.ConsolidatedCredit.org un asesor le ofrecerá consejos gratuitos sobre
finanzas, en su situación particular, y podrán crear un presupuesto y plan de
pagos razonable.
Cuidado con los mensajes que usted les esté enviando a sus hijos cuando hable de
dinero. Simplemente el decirles que no tiene dinero para comprar algo, por
ejemplo, puede no transmitir lo que realmente debe enseñarles: que tiene
opciones, y que a veces debe elegir una cosa por otra. Hable sobre los buenos
valores y las decisiones, en vez de desestimar algo que es demasiado costoso.
Otra trampa es comprar a sus hijos regalos, para compensar el hecho de que no
pasa suficiente tiempo con ellos, o para compensar lo que no recibió usted
cuando era niño. Si se encuentra a sí mismo en esa trampa, tal vez deba buscar
otras maneras de darles a sus hijos lo que realmente necesitan: amor y atención
de su parte.



