Método práctico para presupuestos:
Lo que necesita saber
Es imposible alcanzar la libertad financiera sin un presupuesto
¿Por qué? Porque las personas que pueden rendir cuentas de su dinero tienen el control de sus finanzas. Usted no puede construir una casa sin un plano. No puede manejar un negocio de manera exitosa sin tener un plan de negocios. Y no puede administrar su hogar satisfactoriamente sin un presupuesto.
Usted se sorprendería al saber que muchos estadounidenses viven de un cheque de sueldo a otro sin investigar dónde quedó su dinero, cuáles son sus hábitos de gastos o cuándo quedarán libres de sus deudas.
Mitos sobre los presupuestos
"Un presupuesto es restrictivo y limita mi libertad".
No es así. En realidad, un presupuesto hace lo contrario; pone el control en sus manos y le ayuda a conseguir sus objetivos financieros.
"No puedo resolver mis problemas de dinero a menos que gane más dinero."
Falso. Usted tiene muchas alternativas para resolver sus problemas financieros ya mismo si se ajusta a un presupuesto.
"Los presupuestos son complicados y lleva tiempo prepararlos".
De ninguna manera. Con un poco de instrucción, cualquier persona, incluso un niño, puede elaborar y mantener un presupuesto. Luego del primer paso, necesita aproximadamente 30 segundos por cada transacción para actualizar sus registros presupuestarios.
¿Puede hacer planes para el futuro si está viviendo al día con sus cheques de sueldo, sin un plan de gastos, un plan de ahorros, un reporte de resumen de fin de mes, o sin tener una idea de cuándo podrá liberase de las deudas? De ninguna manera.
Elaborar un presupuesto no lo convierte en esclavo. Si se confecciona adecuadamente, un presupuesto será un reflejo de su estilo de vida, incluyendo los gastos necesarios para diversión y recreación. El objetivo de un presupuesto es lograr que usted no gaste en exceso y comience a ahorrar. Será sinónimo de orden y nuevas prioridades en su vida.
No es necesario tener un extenso sistema de registro para llevar un control de todos sus gastos; todo lo que necesita es sobres para sus recibos y hojas para las cuentas. Comience separando sus gastos en tres categorías: fijos, flexibles y discrecionales. Confeccione con ellos una lista en las hojas para las cuentas a medida que los vaya pagando.
Utilice sobres comerciales para cada mes, a medida que transcurre el año. Luego tome una carpeta grande o un sobre, indique el año o período correspondiente, y coloque adentro sus sobres mensuales. Los registros de las cuentas de cheques, transacciones relacionadas con impuestos, etc., deben guardarse durante al menos siete años. Las declaraciones de impuestos deben guardarse por tiempo indefinido. En cuanto a los recibos domésticos, es razonable conservarlos durante dos o tres años. Las pólizas de seguro deben guardarse mientras estén vigentes.
Inicie la elaboración del presupuesto escribiendo sus gastos mensuales fijos, como alquiler, pagos de autos y seguro. Luego haga una lista con sus gastos flexibles, como alimentos, servicios, combustible y gastos médicos. Por último, haga una lista con los gastos discrecionales, como vestimenta, entretenimiento etc. Asegúrese de no dejar nada fuera de la lista; ¡no olvide la taza de café por las mañanas ni su periódico! La clave es incluir cada uno de sus gastos, por ello, vuelva a revisar sus talones de cheque o su estado de cuentas bancario para ver en qué gasta su dinero.


